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Las cosas "NO" son así y punto

Dicen que cuando el sabio señala la Luna, el necio mira el dedo.
Proverbio chino
 

Fotografia de @CdeCiencia
La mayoría hemos recibido una educación basada en certezas. No solo en el colegio, sino en casa. Seguro que, en algún momento, alguno de vuestros progenitores, cuando ya cansados de vuestras preguntas, sentenciaron: “Es así porque siempre ha sido así y punto” o “Es así porque lo digo yo” Se negaban, tanto a ellos como a nosotros, la posibilidad de razonar, de dudar que lo aprendido tal vez fuera erróneo.
 
A medida que fui leyendo divulgación comprendí que la ciencia es un proceso, no un dogma. Un procedimiento para aprender, para saber cómo funcionan las cosas y no un conjunto de las que ya se saben. Que, en ciencia, es más importante aprender a hacer preguntas que a encontrar respuestas.

Recuerdo la revelación de la palabra contingencia por parte de Stephen Jay Gould, hablando de evolución. Las cosas son así, pero hubieran podido ser de otra forma y sobretodo podían cambiar en un futuro. “Las cosas NO son así y punto”.

Para mí, leer divulgación, fue un descubrimiento que abrió mi mente. Y como todo hallazgo transcendental, surgió la necesidad de compartirlo, constatando una y otra vez, que no era fácil. Ya entonces, me cuestionaba como me podía explicar para hacerme entender.

Leía sobre ciencia, sí, pero hace tan solo unos pocos meses ni tan siquiera sabía lo que era la divulgación, la confundía con el periodismo científico o la comunicación científica. ¿Cómo podía acercar yo la ciencia, sin tener formación científica?

Me pregunte que era la divulgación. Una definición de divulgación que encontré por la red dice: “Divulgar es difundir, promover, publicar algo para ponerlo al alcance del público.” No dice nada de quien la ha de ejercer. Convencida estaba de que la divulgación solo la desempeñaban profesionales que sabían de lo que hablaban, tanto científicos impulsados por dar a conocer sus trabajos, como periodistas especializados en las materias, ejerciendo un papel de intermediarios entre la elite científica y el público en general. Que divulgar estaba vedado para los profanos, pudiendo ejercer solo un papel pasivo. Entiendo ahora, que víctimas de la vulgarización de primeros del XX. 

Buscando algo de información y reflexionando, he llegado a entender que, en primer lugar, la divulgación no es lo mismo que el periodismo científico, ya que este último busca la noticia, tener impacto mediático y notoriedad para el medio que la edita. Solo coincide con la divulgación en que su función es informar.

La divulgación informa, pero sin afán de notición, de una manera más didáctica y usando un lenguaje no especializado, o sí, pero llano. La cuestión es acercar la ciencia a la sociedad de la mejor manera posible.

La divulgación tampoco es solo comunicar un descubrimiento puntual de la elite científica, o traducir los avances de la ciencia para un público inexperto.

La divulgación no tiene por qué tener corsés, aunque a veces caiga en ello por contaminación. No tiene que estar ejecutada solo por profesionales, los amateurs o autodidactas también podemos tener un papel
 
 
Me pregunté que hace un divulgador: El divulgador puede usar las herramientas de la literatura, del teatro, la música, el cine, o no, pero de manera subjetiva y personal traducir y acercar la ciencia. Lo importante es que el divulgador puede y debe comunicar ciencia en toda libertad

Hay que parecerse un poco a los popularizadores de Compte, Raspail, Flammarion, que mezclaban ciencia, arte y sociedad, pero con las herramientas del siglo XXI y recordar que la ciencia, también es cultura en mayúscula.

No se puede presuponer que el público tenga un interés previo y considerarlo un receptor pasivo, ignorante en ciencia y deseoso de conocimiento. Ya que además del 30% que no lee nunca en este país, hay que tener presente que, aunque hoy más que nunca la técnica y la ciencia está en todo lo que nos rodea, para la mayoría es un hecho que no tiene más interés que el del uso. Viéndolo como producto de las élites científicas, económicas, militares hasta políticas, y están convencidos de que la ciencia no va con ellos.

Entonces, me pregunté cómo divulgar Creo que internet nos es de utilidad facilitando la comunicación. Está haciendo que la figura del divulgador esté evolucionando encontrando fórmulas nuevas para acercarse al público en general. No solo eso, sino que el lector ya no es un consumidor pasivo de información, sino que puede participar aportando visiones nuevas, simplemente comentando, o compartiendo como ha hecho desde sus inicios la divulgación. La red nos da la posibilidad de interaccionar.  
 

Imagínenos ahora que queremos convencer a alguien de lo sublime, de lo extraordinario y de lo que nos hace sentir la música de jazz. Seguramente, si lo hacemos de modo muy enfático, cantando sus alabanzas, nuestro interlocutor desconfiara. ¿Y qué tiene el jazz de especial? -diría- ¿Por qué tiene que ser mejor que el rock o el rhythm and blues? Sin embargo, si lo contamos echando mano de la emoción y lo transmitimos como una vivencia personal, que también podría experimentar quien nos escucha, quizá le entren ganas de hacer la prueba y escuchar algo de jazz.

No se puede imponer una pasión, un afán, una ilusión. No hay que olvidar que al ser humano lo motiva más una fuerte emoción que un gran razonamiento, mírese el futbol. Un buen camino para la divulgación puede ser apelar a la empatía. Creo que una buena fórmula es seducir sin imponer y hacer de la divulgación un arte, que emociona, del que podamos disfrutar todos.
 
 


Por qué me parece importante divulgar.  Estoy convencida de que si todos y cada uno de nosotros conociera y entendiera mejor cómo funciona la naturaleza, organizaríamos nuestra sociedad de manera más justa, equitativa y razonable

Pongo un ejemplo: No serviría de nada repartir toda la riqueza en partes iguales, después de degollar a todos los multimillonarios y a los políticos corruptos con la intención de terminar con la desigualdad y el hambre, ya que si dejáramos todo tal como está, sin poner límites a la acumulación de riqueza, la ley potencial haría que se volviera a amontonar en manos de unos pocos y el resto volveríamos a ser pobres. Para comprender que los políticos, por muy ladrones que sean, no son del todo responsables de su riqueza, habrá que comprender primero que es la ley potencial y como funciona, para llegar a la conclusión de que no sirve de nada degollar a nadie. Que es mucho mejor poner límites a la aglomeración de riqueza, de igual forma que se ha comprendido que hay que poner límite a velocidad en las autopistas para evitar un desequilibrio potencial del tráfico.

 Otro motivo es que los avances en ciencia están yendo a velocidad de la luz y en consecuencia engendrará más desequilibrio social (como siempre ha hecho, pero ahora más rápidamente). Urge divulgar.

Creo también importante hacer llegar las herramientas de la ciencia para discernir las informaciones veraces de las falaces. Ese bombardeo de datos que inunda nuestras vidas cada día desde todos los flancos, desde todos los medios nos apabulla y dificulta la detección de charlatanes y estafadores

Hay un último motivo personal, pero no por ello menos importante, me gusta y sobretodo, aprendo.
 
 


Comentarios

  1. Me parece muy importante y válido todo lo que dices. Yo apuntaría dos cosas: a tu texto le faltan varios acentos. Parece secundario, pero no lo es. Segundo: no se a cuál ley potencial te refieras, lo buscaré, pero para mí se llama capitalismo y su ley general de acumulación. Saludos cordiales.

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    1. A ver. . . cosmos02. Te quejas de que no pone todos los acentos, que, por cierto, son tildes, y tú tampoco los pones todos?? . Ese "se" del verbo saber lleva tilde. Además, no es "cuál ley" sino "qué ley". Buenas tardes

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